Salud, Yucatán

Urge dar valor a los choferes del transporte público de Yucatán

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En tiempos de Covid-19 arriesgan su vida porque no cuentan con medidas sanitarias adecuadas de protección ni sueldos reales

 

Por Monserrat Becerra Martín

 

En estos tiempos de Covid-19 se habla del valor de los médicos y el personal que labora en los hospitales de Yucatán al arriesgar sus vidas para cumplir con su deber, aunque ese terrible virus ha cobrado miles de vidas.

Los médicos reciben buenos sueldos y prestaciones y por supuesto son los que utilizan los mejores equipos de protección para no contagiarse del virus y así salvar a la humanidad.

Sin lugar a dudas, su labor no tiene precio: salir y arriesgar sus vidas para cumplir con su trabajo, es admirable y se debe reconocer.

Sin embargo, hay un sector laboral que está siendo ignorado, aunque también se juegan la vida: los choferes de transporte público, esos hombres y mujeres que también se levantan temprano, se ponen el uniforme y salen a cumplir con su deber, una labor primordial para todos los que tienen que ir de un lugar a otro para laborar.

Los choferes transportan al personal médico y otros sectores de la sociedad en combis, taxis, ubers y camiones.

Transportan a las personas que deben ir trabajar, a pesar de la amenaza de la pandemia, por eso se les debe reconocer.

Arriesgan sus vidas igual que los médicos, ya que tienen contacto directo con cada persona que aborda la unidad cuando reciben el dinero de los boletos y a veces protegidos sólo con un cubrebocas.

Algunas rutas de transporte mantienen los protocolos mínimos de protección, tanto para los choferes, como para los usuarios que día a día necesitan el transporte público.

Urge que los empresarios camioneros brinden adecuada protección y sueldos justos, ya que los choferes del transporte público son los más vulnerables a contraer el virus que ha puesto en jaque al mundo.

 

Los choferes serían un terrible foco de infección y contagio, ya que no tienen las mismas oportunidades de protección sanitaria, como el personal médico, pero sí tienen las mismas familias que cuidar para dar alimentos.

Hay que dirigir la mirada a los choferes, muchos de ellos siguen trabajando aún enfermos para ganarse el pan de cada día y alimentar a sus familias.

La dura realidad es que los choferes de transporte público ni siquiera tienen servicios médicos, ni cuenta con apoyo de personal para verificar que los usuarios están libre del virus antes de abordar sus unidades.

De acuerdo con una investigación, muchos choferes no cuentan con servicios de atención médica laboral con goce de sueldo, como el personal médico, por eso enfermos tiene que seguir laborando, pues son el sustento de sus familias.

Urge tomar cartas en el asunto, de lo contrario entraríamos en una terrible crisis epidemiológica, ya que hay decenas de choferes del transporte público que día a día se exponen.

Y si a eso le añadimos que no fueron considerados para obtener la vacuna contra el Covid-19, ni cuentan con ropa especial para evitar contagios, los riesgos de aumento de infección aumentan cada día.

Los dueños de unidades en franco deterioro y nuevas no otorgan lo más mínimo para la salud y protección de sus empleados, parece que no les importa si sus choferes se contagian de Coronavirus y menos si contagian a los usuarios.

Otros empresarios camioneros han reducido sueldos a la mitad con el argumento de que «no hay suficiente» o “no sale lo suficiente”, pero si conservan sus automóviles nuevos, casas, terrenos, propiedades y otros negocios.

Actualmente hay escasez de choferes y los que están trabajan más horas por la mitad de sus salarios, pero hay otros que se enfermaron y fallecieron igual que miles de personas en el mundo.

La investigación arroja que hay propietarios de unidades inhumanos que cobran a los choferes el mantenimiento o la pérdida de piezas, “como quieren que tengamos dinero para nuestras familias y nos dejan con poco”, contó un chofer de una colonia popular de Mérida.

Los choferes deben pagar o no les permiten “subir” a las unidades a trabajar, ya que también los amenazan con pedirles su renuncia “o vayan a buscar otro trabajo, uno mejor».

Lo triste es que muchos choferes ya son bastante mayores y otros, incluso, son adultos mayores que carecen de preparación académica, eso los convierte en presa fácil y se ven esclavizados a trabajar por sueldos paupérrimos.

Saben que por su edad y falta de preparación no será fácil que los contrate otra empresa y deben permanecen con la cabeza baja, aguantan tanto con la esperanza que pase algo y mejore su situación.

A los choferes se les exige tanto y se les da tan poco, arriesgan al máximo sus vidas por una sola razón: la necesidad de trabajo.

Mantienen la espera que alguien les preste atención, que sean tomados en cuenta en los mejores métodos de protección y se les retribuya con sueldos justos.

Es un hecho que su trabajo es indispensable para todos los que necesitan usar el transporte público a diario, sin ese servicio, la mitad del personal que labora en los hospitales no podría llegar a sus lugares de trabajo.

Cada día se necesita más personal médico, camilleros, enfermeras, afanadores y de cocina que con su trabajo contribuyen a que los médicos den lo mejor de sí mismos para salvar vidas.

Hay tantos pacientes graves que rezamos para que reciban la mejor atención médica, que el personal llegue sano y salvo a sus centros laborales y que los choferes reciban mejores sistemas de protección y buenos sueldos, porque no están exentos de contraer el virus Covid-19.

Todos tienen familia y seres queridos, por quien vivir y trabajar…

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