Cultura y Espectáculos, Mérida, Portada, Yucatán

Regalar felicidad es nuestra vida: Chiquilín Hooch

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Santiago Jesús Torres Montañez recibe alegre y colorido homenaje en el Teatro Daniel Ayala, como parte del Otoño Cultural 2016

Por Martha López Huan

el-maestro-jorge-magana-lara-de-sedeculta-entrega-un-reconocimiento-al-payasito-chiquilin-hooch-por-25-anos-de-trayectoria-cortesia
El maestro Jorge Magaña Lara, de Sedeculta, entrega un reconocimiento a Chiquilín Hooch por 25 años de trayectoria. (Cortesía)

Para Santiago Jesús Torres Montañez, mejor conocido como el payasito Chiquilín Hooch, llegar a un cuarto siglo de trayectoria es un logro personal y artístico.

–Ahora me doy cuenta que todo esfuerzo y sacrificio han valido la pena –dice el payasito que en el marco del Otoño Cultural 2016 recibió un reconocimiento de manos del maestro Jorge Magaña Lara, de Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán, en el Teatro Daniel Ayala Pérez.

momento-emotivo
Un momento emotivo, cuando la familia subió al escenario para felicitar al payasito. (Cortesía)

Con una sonrisa, Chiquilín Hooch asegura que es difícil describir lo que siente y lo que ha vivido en los últimos 25 años, “es que he tenido cambios bruscos, idas, vueltas, momentos difíciles, alegres y muchos otros llenos de satisfacción”.

–¿Qué es un payaso? –preguntamos en entrevista exclusiva, luego que recibió el reconocimiento que marca cinco lustros de hacer reír, brindar bromas y regalar felicidad al público yucateco.

–Un payaso es una persona tan normal como cualquiera –explica, pero luego reflexiona un poco más y señala: “la única diferencia es que los payasos tenemos que estar felices las 24 horas del día;    regalar felicidad es nuestra vida”.

Santiago Jesús Torres Montañez, quien inició la carrera de payasito a los ocho años de edad en la Ciudad de México,  hace un llamado a los jóvenes que deseen ingresar al mundo de color, pelucas, grandes botines y narices rojas: “que entren y regalen alegría y diversión, pero que lo hagan de corazón”.

El payasito deja la sonrisa a un lado y con el corazón en la mano dice: “Hagan lo que hagan, que sea sin esperar nada a cambio, porque las cosas solitas llegan a su vida”.

La sonrisa vuelve a iluminar su rostro cuando al final de la entrevista explica el significado de su nombre: Chiquilín es el más pequeño de tres hermanos payasos y Hooch,  “por la abejita Hooch”.

2016-09-15-photo-00000006 antes-de-celebrar-chiquilin-hooch-presume-una-obra-de-beatriz-castro-cortesia

Los payasos deben ser felices las 24 horas del día, Santiago Jesús Torres Montañez, quien inició su carrera a los ocho años de edad en la Ciudad de México.

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

40 + = 49