Home » Cultura y Espectáculos » Hanal Pixán, tradición viva en el Sureste de México

Hanal Pixán, tradición viva en el Sureste de México

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailby feather

Comunidades mayas celebran con comida especial a niños difuntos el 31 de octubre, a los adultos el 1 de noviembre y el 2, a todos los finados.- Los pibes se deben elaborar en el ochavario y el bix

Por Martha López Huan

Las comunidades mayas de Yucatán, Campeche y Quintana Roo desde el 31 de octubre se empiezan a llenar de aromas, colores y sabores únicos del Hanal Pixán, que en su lengua materna significa comida de ánimas, tradición que se mantiene viva a dos siglos de la conquista de los españoles.

“El Hanal Pixán es una de nuestras tradiciones que se mantienen firmes en las comunidades mayas, pero no se trata de un solo día como se cree en las grandes ciudades, sino de varios en los que damos la bienvenida a nuestros familiares muertos que vienen de muy lejos a visitarnos”, explicaron Edgar Román Carderón Sosa y Raúl Antonio Romero Echel, alcaldes de Peto y Oxkutzcab, respectivamente.

El alcalde de Peto, la comunidad maya de Yucatán que tiene sus límites con Quintana Roo, reveló que los habitantes reciben cada 31 de octubre a los niños finados (Mehen pixano´ob) con un altar que incluye velas de colores, flores, tobiholoch (tamal torteado), dulces de cocoyol, calabaza, yuca y papaya, mazapanes y xec (ensalada de mandarina, jícama y naranja dulce aderazada con cilantro, sal y chile piquín), atoles y chocolate.

El 31 de octubre no se hacen pibes, porque se cree que las almas de los niños sólo deben comer tamales horneados y puchero, caldo elaborado con gallina y verduras, así como dulces y frutas de la época “que se recolectan de las milpas y los patios”.

“El 1 de noviembre es el día del Nohoch Pixano´ob o ánimas adultas y la tradición del Hanal Pixán debe ser relleno negro, escabeche, puchero, relleno blanco o cualquier comida con caldos, no pibes (especie de tamal redondo de gran tamaño que se hornea bajo tierra)”, explicó.

El 2 de noviembre, que es el día de Todos los Finados (animas chicas y grandes) el altar debe tener comidas típicas, “porque se supone que las almas vienen de un viaje lejano y deben recuperar sus fuerzas, por eso en las mesas se deben poner caldos y atoles”, informó  Calderón Sosa.

“Los pibes se deben elaborar en el ochavario (ocho días después del 31 de octubre), porque se supone que las ánimas ya están entre las familias y pueden comer comida seca y especial”, añadió.

Para seguir preservando esa tradición que identifica al pueblo maya del Sureste “y que muchos desconocen”, es necesario informar a las nuevas generaciones que “el Hanal Pixán comienza el 31 de octubre, siguen con el ochavario y terminan con el bix para despedir a las ánimas”.

Los mayas que viven en comunidades lejanas dicen adiós a sus familiares muertos con pib, bebidas elaboradas con maíz y rezos, a ese último día se le denomina bix.

“Noviembre es el único mes del año en que Dios da permiso a las ánimas para visitar a sus familiares en la tierra y tenemos que poner en los altares sus viandas y bebidas que les gustaban cuando estaban vivos”, precisó el alcalde de Peto.

En las comunidades mayas, desde días antes limpian bien toda la casa y empiezan los preparativos del altar de muertos, “el objetivo es hacerle saber a los finados que son bienvenidos y que aún se les recuerda con cariño”.

Para Raúl Antonio Romero Echel, alcalde de Oxkutzcab, las escuelas y los ayuntamientos de Yucatán, Campeche y Quintana Roo son otra forma de promover el Hanal Pixán, “pero lo importante es adaptarse a la originalidad, poner en el altar lo mismo que hacía el pueblo maya:  pibes enterrados, es decir, cocidos bajo tierra y elaborarlos con espelón con puerco y pollo o sólo espelón. Nada de pib de queso de bola o mariscos como hacen en las grandes ciudades, eso no va con la tradición maya”.

El escritor cronista de Tixpéhual, Jorge Enrique Várguez Eb, coincide con los alcaldes de Peto y Oxkutzcab y pide preservar la tradición del Hanal Pixán “como nuestros antepasados que elaboraban la comida para los muertos a base de maíz, que no pongan en los altares arroz ni pizzas”.

“Para que los turistas nacionales y extranjeros sigan cautivos del Hanal Pixán, es necesario que las autoridades promuevan la tradición como debe ser, que cuiden el más mínimo detalle al momento de poner un altar. Por ejemplo, muchos se olvidan y no ponen la cruz verde, agua y sal para purificar la llegada de las ánimas visitantes”.

Várguez Eb, quien tiene 32 años como docente en escuelas públicas y actualmente imparte clases en Dzoncauich, aprovechó para hablar de su libro titulado Ofrendas de Hanal Pixán, “que incluye información sobre la evolución de los altares de 1950 hasta nuestros días”.

Por otra parte, el periodista Martiniano Alcocer Alvarez habló del “ánima sola”, a quienes las familias de los pueblos ponen una vela y alguna vianda ligera a un lado de la casa“.

“La tradición del ´ánima sola´ es bonita, porque la gente de los pueblos brinda comida a aquellas almas que no tuvieron familiares en vida”, precisó.

El ex directivo del Diario de Yucatán, manifestó que pocas personas de la ciudad saben que los pibea o mucbil pollos se deben elaborar en el ochavario y en el bix, “no desde el 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre”.

“Las comunidades mayas preservan su tradición, a pesar del paso del tiempo, y no ven a sus fieles difuntos como calaveras o calacas, sino como almas con las que conviven del 31 de octubre al 30 de noviembre a las que deben respeto y cariño”, precisó.

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailby feather, ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*