Daños irreversibles a milpas mayas y una reserva ambiental protegida

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La fumigación aérea  ordenada por un terrateniente de Yucatán mata centenares de abejas y deja sin cultivos de sandía y calabaza a unos 13 ejidatarios

Por Martha López Huan

Campesinos de Dzonot Carretero y otras comunidades mayas  del Oriente de Yucatán denunciaron ante la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (PROFEPA) daños irreversibles en sus apiarios, cultivos de sandía, calabaza, agua, flora y fauna de la región, a causa de la fumigación  aérea registrada en ranchos cercanos a sus milpas.

“La fumigación también causó daños en el agua de La Ría Lagartos, un estero que es el hábitat natural del flamenco rosa, así como de aves migratorias provenientes de Canadá y Estados Unidos”, explicó  Marco Antonio Cupul Ku, uno de los campesinos afectados en Dzonot Carretero.

Acompañado de  José Isabel  Uc  Puc, Elviro Náhuat  Dzib, Gilberto  Ay Argáez,  José Idelfonso Náhuat Chan, Gilberto  Ay Canché y Wilbert Daniel Chimal Náhuat explicó que la fumigación realizada durante varios días por medio de helicópteros la ordenó  el propietario de varios ranchos que se ubican alrededor de sus milpas.

“El problema es grande y grave: afectó el agua, flora y fauna de la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos, una zona ambiental protegida desde 1979 que se encuentra entre los municipios de Río Lagartos, San Felipe,Tizimín y nuestras comunidades mayas“,  insistió.

Lamentó la pérdida de sus abejas, ya que por la fumigación aérea  “este año  ya no exportaremos nuestra producción de  miel a Europa, ya no tenemos apiarios, ya no tendremos miel”.

“Tampoco venderemos semillas de calabaza, porque la fumigación acabó con la producción de esa verdura y con la sandía”, manifestó  Marco Antonio Cupul

Aclaró que aunque unos 13 campesinos resultaron severamente afectados,  “solo los de Dzonot Carretero fuimos a interponer nuestra denuncia ante la PROFEPA, faltan los apicultores de Tizimín que están molestos con la situación”.

“Los ejidatarios de Cenote Azul y  Santa Rosa están avaluando los daños en su zona para denunciar, porque nuestras pérdidas fueron totales”, añadió y reveló que en breve solicitar apoyo en la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).

Dijo que acudirán a todas las instancias posibles, ya que resultaron dañadas unas 330 hectáreas de floración, “así como las perdida de centenares de abejas”.

De hecho, los campesinos mayas  hacen un llamado de ayuda a las autoridades de la PROFEPA y las Secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentació n (SAGARPA) y de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente  (SEDUMA), ya que los empleados del empresario  Jacobo Xacur Eljure, propietario de los ranchos ubicados cerca de las milpas afectadas, aseguran que no asumirán la responsabilidad.

“Los que realizaron la fumigación aún no se dan cuenta del daño irreversible a las milpas y al medio ambiente, si dañan el agua, flora y fauna de la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos dañan a la ecología y a la vida”, precisó Cupul Ku, quien junto con sus compañeros desean  dialogar para que les paguen los daños ocasionados en las  milpas.

“Queremos que nos devuelvan los apiarios, ya que 600 colonias de abejas murieron y otras más escaparon”, aseguró Cukul Ku.

Los campesinos afectados  informaron que, después de  una investigación,  se enteraron que Jacobo Xacur Eljure ordenó fumigar sus ranchos para prepararlos para la siembra de soya, “los rumores indican que se trata de soya transgénica”, dijo Cupul Ku.

Por su parte, funcionarios de SAGARPA comentaron que no tienen injerencia sobre el caso, porque cuando el productor decide fumigar la unidad de producción para combatir la maleza o plagas, contrata los servicios de una empresa particular.

La empresa fumigadora debe aplicar el químico que considere, pero deber estar incluido en el catalogo de plaguicidas y herbicidas con registro de SAGARPA.

“Una vez que se haya elegido el químico, la empresa solicita permiso a Aeronáutica Civil para sobrevolar la unidad de producción y fumigar”, dijo  una funcionaria del Departamento de Comunicación de SAGARPA.

El titular de SEDUMA en Yucatán, Eduardo Batllori Sampedro, no pudo ser contactado para saber si la dependencia a su cargo ya investiga los daños que pueden ocasionar a la flora, fauna y agua de la Ría Lagartos, así como a las milpas de campesinos mayas.

El problema es grave en la Península de Yucatán, ya que hace unos días campesinos de  Quintana Roo y Campeche denunciaron situaciones similares.

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